1º Por terapia personal. Tras un mes de continuo hostigamiento por parte de la empresa, necesitaba verbalizar -en este caso escribir- cada uno de los pensamientos que se agolpaban en mi cerebro en este período de tiempo.
2º Obligada explicación tanto a mis usuarios como a los compañeros de trabajo (de otras casas de juventud, de la Junta Vecinal de San Gregorio y de Kairós). También creía merecedores de este testimonio personas que me han apoyado durante este tiempo como madres de usuarios, vecinos de San Gregorio o anteriores compañeros de trabajo. Entiendo que este blog me va a evitar repetir durante mucho tiempo una historia, que no me es agradable explicar tantas veces.
3º Dignificar el sector de la Intervención Social, que no es reconocido ni profesionalmente, ni en el ámbito público. En nuestro caso concreto, el Ayuntamiento de Zaragoza pasa de las condiciones laborales en las que se encuentran los trabajadores que prestan el servicio municipal ya que está externalizado. Y lo que es más grave todavía, este desinterés redunda en la precariedad de los servicios prestados a los usuarios.
4º Estas tres primeras razones podía haberlas ejercitado de muy distintas maneras: vías legales, denuncias en medios de comunicación, actos de protesta… Sin embargo, he elegido internet como mejor medio de difusión ya que permite acceder a la información a toda persona que lo desee sin obligaciones, ni compromisos. Quien quiera que lo lea, y sino, fácil, otro click al ratón.
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